Sebastián Rojas en la cumbre del Broad Peak 2018

El pasado domingo 24 de junio, en el Aeropuerto Arturo Merino Benítez y a eso de las 11:30hrs, el reconocido montañista chileno Sebastián Rojas, emprendió el vuelo con dirección a uno de los desafíos más importantes de su carrera; la expedición Broad Peak.

Después de meses de preparación y con toda la energía y entusiasmo de comenzar esta aventura, aterrizó junto a Diego Señoret en el Aeropuerto de Madrid, donde los esperaba otro avión con destino a Ginebra, Suiza. Allí, tomaron un bus hacia Chamonix, donde hicieron una parada para ajustar detalles y asegurarse de que todo saliera a la perfección. Tres días después retomaron el rumbo, esta vez fueron tres buses los que llevaron a esta dupla de deportistas al avión que los esperaba con destino a Milán.

A

Al cabo de unas horas aterrizaron en Doha, Qatar, para hacer una escala antes del último vuelo hacia Islamabad, donde aterrizaron encontrándose con 9 horas de diferencia con Santiago de Chile. Ahí los esperaba Akbar, el dueño de la agencia Lela Peak Expeditionque habán contratado para hacer la logística y traslados hasta el campo base en Pakistán. Inmediatamente se dieron cuenta de la gran diferencia entre oriente y occidente; dos mundos totalmente opuestos. Desde un principio, los pakistaníes los recibieron como en casa y transmitían ser personas muy alegres y acogedoras, pero a su vez, se mostraban muy intrigados al estar frente a dos personas de un país con una cultura totalmente diferente, con ropas totalmente ajenas y con botas de esquís nuevas colgando de sus mochilas. Todos preguntaban con curiosidad - ¿a dónde van? -, a lo que ellos respondían: “¡¡Vamos al Broad Peak!!” muy emocionados. 22

El 31 de julio compraron todo lo que comerían del campo base hacia arriba. Con eso listo, se dedicaron a estudiar la montaña, sus condiciones y las posibles líneas por las cuales podrían escalar, ver el clima y todo lo necesario para estar bien preparados. Horas más tarde, a eso de las 01:30 de la madrugada del 2 de julio, se despidieron de Islamabad y partieron rumbo a la cuidad de Skardu, pueblo desde donde empezarían la caminata hacia el campo base. La primera parada fue en un pequeño local con vista a las montañas para disfrutar de un merecido desayuno. Cerca de las 14:00 hrs. fue momento de hacer otra parada para almorzar; ya se iban acostumbrando a comer con las manos y al sabor de la comida pakistaní. Finalmente y después de unas cansadoras 24 horas de viaje e increíbles paisajes, llegaron a Skardu, donde los esperaba nuevamente Akbar y los porteadores quienes los acompañarían caminando entre 8-9 días para llegar al campo base que se encontraba a 4.900 msnm aproximadamente. Cuando llegaron al campo base se aproximaba una pequeña tormenta, pero luego venían días favorables para empezar la aclimatación y porteos de sus primeros equipos hacia el primer campo.

1515

El miércoles 4 de julio se dirigieron rumbo a la montaña. Se levantaron, tomaron desayuno y rápidamente comenzaron a moverse y terminar de empacar. Afuera del Hotel los esperaban decenas de Jeep 4x4, ya que no eran la única expedición con la Agencia Lela Peak. ¡Había un grupo de 18 polacos! Tenían una tremenda producción porque estaban filmando una película e iban rumbo a Broad Peak también. Seis de ellos eran montañistas y el resto, todos del equipo de filmación.  El próximo destino era de Skardu hacia Askoli, un pueblito muy rural de montaña. En el jeep iban Sebastián, Diego y los 3 vascos. El chofer del todoterreno, ¡un crack! A este tramo se le llamaba la carretera de la muerte y una vez estando allí, entendieron por qué le decían así; una carretera muy angosta, por un lado, roca descompuesta y por el otro lado, un enorme precipicio. En el camino se encontraron con una pasada muy crítica, donde todos los polacos se bajaron del jeep. Sebastián y Diego le preguntaron al chofer cuántas veces había hecho el recorrido, -Muchas- respondió. Era un buen piloto y se conocía la pasada de memoria, así que decidieron continuar con él. Entrada la tarde, llegaron a Askoli, donde pasaron la primera noche de campamento. Los esperaban cientos de porteadores locales, gente que vive en la montaña y de un mundo muy distinto al nuestro. Al día siguiente comenzó la aproximación.

Su día comenzó a las 5:30 de la madrugada, tomaron desayuno y luego entrar a la locura total en la organización de los porteadores, ya que los polacos llevaban una cantidad de comida, bolsos y maletas de producción audiovisual impactante. A mitad de camino, es hora de hacer una parada para la colación: té, café, chapati, atún, sardinas, queso, un par de galletas, sopa y luego con las pilas recargadas, es momento de seguir. Todos los días fueron así. Entrada la tarde llegaron al segundo campamento llamado “Jola” a descansar, esperar la comida y dormir. El viernes 6 de julio, lo mismo, 5:30 a.m. el desayuno y luego a ponerse en marcha para repetir el itinerario. Ese día se dieron cuenta de cómo los porteadores y las mulas empezaban a sentir el cansancio máximo. El camino resultó ser un valle eterno que los condujo hacia donde se encontraban las Torres del Trango, el Broad Peak, el K2 y el grupo de los Gasherbrums. Los montañones comenzaron a aparecer por todos lados, las paredes de granito gigantes los iban dejando impresionados y fue ahí cuando empezaron a alucinar con la escalada, ¡era el paraíso para escaladores y montañistas! Al día siguiente por fin les tocó un descanso, los porteadores y animales necesitaban parar un un poco y ellos también.

11

No todo podía ser tan bueno, lamentablemente el Seba se enfermó del estómago y se preocuparon mucho       , ya que su cuerpo se deshidrataba y no tenía apetito, se sentía mal y todas las sensaciones cambiaban un poco de nivel. Al día siguiente había que levantarse a las 4:00 de la mañana, tocaba un día largo haciendo un desnivel de casi 800 metros desde los 3.400m hasta los 4.200m en 20 kilómetros. Ese día, Sebastián no pudo ni siquiera tomar desayuno y eso hizo que la caminata se hiciera muy dura para él. Aproximadamente a las 14:30hrs. llegaron al campamento, donde los recibió un sol insoportable. El campamento, sin embargo, era increíble; una vista de otro mundo, un anfiteatro rodeado de montañas y paredes de granito con más de 2.000 metros de recorrido. Para ellos, fue algo impresionante. Ante sus ojos y por primera vez, el Broad Peak; una montaña gigante, una mole de una magnitud que nunca habían presenciado, el paisaje ya era de otro planeta. Posteriormente los esperaba una hora y media de caminata para llegar al siguiente campamento a poco más de 4.300m. sdfghfgsdf

El martes 10 de julio fue por fin el último día de caminata hacia el Campo Base. El sol no daba tregua, se descuidaban un segundo y se quemaban, ¡estaba muy fuerte! La primera luz del día salía a las 4 de la mañana y a las 5 ya podían sentir que tenían que esconderse del sol. La altura se iba sintiendo un poco más y a las 10 de la mañana, ya llegaban a la parada a casi 4.600m. Después, el último tramo; 11 kilómetros a todo sol para llegar al campo base, ¡¡por fin habían llegado!! El campo base estaba a 4.820 msnm y allí los esperaba el oficial de enlace, un pakistaní de 27 años que era piloto de la fuerza aérea. Frente a sus ojos, 360 grados de las montañas más grandes que hayan visto jamás, ninguna fácil de escalar; los techos del mundo, realmente un espectáculo. El miércoles 11 de julio se quedaron descansando y trabajando un poco, analizando la línea normal que estaba frente a ellos. La montaña se veía bien, imponente, y habían varios grupos que iban a intentar hacer cumbre durante las siguientes semanas.

1010

Desde que llegaron habían tenido la suerte de estar acompañados de un excelente clima, pero ese día estuvo un poco nublado, nada que les impidiera estar en la montaña. En tiempo de espera fue momento de alimentarse e hidratarse, incluso los cocineros les prestaron un pequeño espejo y unas tijeras para afeitarse. Llevaban alrededor de 3 días en el campo base y sus ganas de moverse en la montaña y de aclimatar iban creciendo cada día más. Ese día en la tarde, les llegó una increíble noticia; les comunicaron que el equipo polaco que estaba haciendo una película había instalado WI-FI en el campamento y les iban a dar la clave para meterse a internet, ¡qué locura! internet en un campo base a kilómetros de kilómetros de cualquier civilización; la tecnología a veces es sorprendente.

El sábado 14 de julio se levantaron a las 4 de la mañana, tomaron desayuno y a las 5 ya estaban caminando hacia el campo 1. Había que hacer un cruce de glaciar con grietas gigantescas. En el camino se encontraron con otras expediciones que iban subiendo, pasaron a un grupo de pakistaníes y luego a unos ucranianos que no se sentían muy bien cerca de los 5.000msnm. Sebastián, delante de Diego, de repente gritó, ¡¡¡piedras!!!  Y al levantar la mirada pudieron ver los proyectiles que caían rápidamente, así que debieron mantenerse atentos y esquivarlos a toda costa. Por suerte no pasó anda y aumentaron un poco la velocidad para salir de esa zona lo más rápido posible. Sebastián llegó a una loma en la cual ya se encontraba seguro y esperó a Diego para continuar y se encontraron con unos gringos, quienes llegaron con el ego altoluego de un mes de aclimatación, riéndose de lo fuertes que se sentían. Compartieron un rato con ellos, les contaron que venían desde Chile y respondieron -¿¿de Chile??- Seguido de una risa burlesca. Sebastián decidió despedirse y continuar y apenas empezó a caminar, los norteamericanos salieron detrás, tratando de apurarlo, pero no les resultó. Sebastián llegó al campo 1 por delante de los gringos y a estos no les gustó nada la situación, no pueden creer que él les aguantó el ritmo y no lo pudieron adelantar. Diego llegó unos 15 minutos después y se dio cuenta que los norteamericanos ya no les dirigían la palabra. El campo 1 estaba a 5.700 msnm. y decidieron quedarse ahí para ir aclimatándose de a poco.

44

A la mañana siguiente, sin apuro, salieron al campo 2 y llegaron en una hora y media a 6.200msnm. La cumbre no se veía tan lejos, por lo que decidieron atacar cumbre desde ahí. Llamaron por teléfono satelital a Andrés Zegers y les comunicó que se aproximaban 2 días buenos y luego una pequeña tormenta de nieve. Le comentaron a Andrés sobre la posibilidad de atacar cumbre y les aconsejó no dormir en el campo 3 por la poca aclimatación que tenían hasta ese momento. Por otra parte, les recomendó sólo pasar por ahí, dormir una siesta y salir hacia la cumbre. Diego y Seba lo conversaron y decidieron ir a probar suerte y ver cómo se sentían en el camino. Como a las 13:00hrs salieron del campo 2, avanzaron lento, paso a paso y comenzaron a ganar altura. Fueron momentos muy especiales estando más alto que nunca, a miles de kilómetros de casa acordándose de sus familias y de todo el recorrido que hicieron para llegar a donde estaban.  Al detenerse por un momento y revisar su GPS, se encontraron con la sorpresa de que estaban a 6.800 msnm. Diego, comenzó a sentir mareo y dolor de cabeza; su instinto sugirió parar hasta el día siguiente.

Después de conversar un rato y contemplar el increíble paisaje, Sebastián y Diego tomaron una decisión; Sebastián seguiría hasta el campo 3 a 7.000msnm para dejar un depósito de una carpa, comida y unos equipos que estaban porteando, y Diego quedaría en ese punto a 6.800 msnm., esperándolo para bajar a dormir nuevamente al campo 2 a 6.200msnm. Contemplaron también en su decisión, que dormir a 7.000msnm esa noche en el campo 3 sería una tortura. Por lo tanto, luego de dejar el depósito, Sebastián bajó y se reencontraron. Pero había llegado con una noticia lamentable; en el campo 3 vió un vertedero horrible, algo que nunca había visto y la verdad es que este tema les provocó una gran decepción. Ver dichas montañas sagradas llenas de basura de miles de expediciones que han pasado por años de años fue terrible.

sa

Llegaron al campo 2 con dolor de cabeza y mareados, como si se hubiesen azotado la cabeza, por lo que tuvieron que hidratarse rápidamente. Fue en esos momentos donde realmente sintieron los efectos de la altura. El cansancio de llevar 3 días en lo alto les quitó el apetito y lo único que anhelaban era dormir. Después de pasar una noche a punta de paracetamol se levantaron listos para bajar al campo base. A toda velocidad bajaron del campo 2 al campo 1 y llegaron en una hora. Después de compartir grandes momentos con un alegre pakistaní, bajaron del campo 1 al campo base en un par de horas, alrededor de las 10 de la mañana súper cansados. Allí se reencontraron con Akbar y los cocineros felicitándolos por su aclimatación. Les dieron jugo para hidratarse y se compraron una bebida para reponer energías y prepararse para la gran batalla que se aproximaba: la decimosegunda cumbre más alta del mundo.

Diego-Rojas-conquistó-la-cumbre-del-Broad-Peak

Finalmente, el domingo 22 de julio, Sebastián Rojas atacó la cumbre y se adentró en este gran desafío, consiguiendo un ascenso exitoso y el segundo “8.000” de su carrera. El gran viaje, las incansables horas de caminata y las adversidades a las que se había enfrentado, habían valido totalmente la pena. Ese día se convirtió en un hecho inolvidable en la historia de este gran deportista.

¡Grande Seba!